| 100% PANSA BLANCA | Original elaboración a partir de un vino naturalmente dulce al que se le añade un porcentaje de la solera del 1976 del generoso seco. Solamente se elabora en años en los que la Pansa Blanca y, a veces, la Garnatxa Blanca lo permiten. Las diferentes cosechas elaboradas se van uniendo a través de la crianza dinámica oxidativa en forma de “soleras y criaderas”, garantizando la regularidad organoléptica con el paso del tiempo. En este vino, la Pansa Blanca muestra unas características muy interesantes y originales. Se embotellan anualmente muy pocas botellas para garantizar la calidad, la excepcionalidad y el envejecimiento idóneo del vino. Se realiza directamente de las “soleras”, sin ningún tipo de clarificación o tratamiento de frío que pueda alterar las características organolépticas. Por eso, en estos vinos podemos encontrar sedimentos que no afectan a su calidad.
Vino de color ámbar con reflejos anaranjados. La nariz es de intensidad media, en la que se pueden encontrar notas dulces, ahumadas, tostadas y de frutos secos, dejando una sensación muy elegante y fina. En boca es amable y presenta un equlibrio entre acidez y alcohol excepcional, recordando las notas de la crianza.
Vino versátil a la hora de maridar, idóneo para acompañar patés, foies, quesos y diferentes tipos de postres como pasteles de frutas, manzana, almíbares...
La temperatura idónea de servicio es de 15ºC. | Vino de color ámbar, amable, equilibrado y ¡muy versátil! |
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